1. Comer es divertido… ¡Disfruta la comida!
Una forma estupenda de disfrutar de las
comidas es hacerlo en compañía de la familia y los amigos, en casa o en el
colegio. Resulta interesante observar qué escogen los demás: ¿Qué comen tus
amigos? ¿Pruebas alimentos diferentes todos los días? Échale
un vistazo a lo que llevas en la bolsa de la merienda o a lo que tienes en tu plato de comida ¿Cuántos tipos de frutas y verduras distintos ves?
un vistazo a lo que llevas en la bolsa de la merienda o a lo que tienes en tu plato de comida ¿Cuántos tipos de frutas y verduras distintos ves?
2. El desayuno es una comida importante
Igual que los coches, los autobuses y los trenes no
pueden correr si no tienen combustible, nuestros cuerpos necesitan energía para
funcionar. Después de pasar toda una noche durmiendo, los niveles de energía de
nuestro cuerpo son bajos. Así pues, empieza el día con un buen desayuno, ya sea
para ir al colegio o para dar una vuelta durante el fin de semana. ¡Los
carbohidratos te ayudarán! Prueba a desayunar pan, una tostada, o cereales,
leche, fruta o yogur.
3. Procura comer alimentos variados durante el día. La receta
para mantenerse sano es la variedad
Para gozar de buena salud, tienes que ingerir
a diario más de 40 nutrientes distintos (como las vitaminas y los minerales).
Como no existe un alimento que los contenga todos, es muy importante que
selecciones cada día una variedad de alimentos que sea equilibrada. En
realidad, no existe comida buena ni mala, así que no tienes por qué renunciar a
la que te gusta. La mejor forma de llevar una dieta equilibrada, consiste en
comer todos los días distintos tipos de alimentos.
4. ¿Qué alimento va ganando? Haz de los carbohidratos la base de
tu alimentación
Aproximadamente la mitad de las calorías de
tu dieta debería provenir de alimentos ricos en carbohidratos, como cereales,
arroz, pasta, patatas y pan, así que no está de más que incluyas como mínimo
uno de ellos en cada comida. Prueba el pan integral, la pasta y otros cereales,
que te aportarán mucha fibra. ¿Has intentado hacer pan tú mismo? ¡Es
divertidísimo y huele que alimenta!
5. ¡Choca esos cinco! Come fruta y verdura en cada comida, ¡y también entre horas!
5. ¡Choca esos cinco! Come fruta y verdura en cada comida, ¡y también entre horas!
La fruta y la verdura son los alimentos más
ricos en vitaminas, minerales y fibra. Todos deberíamos tratar de comer al
menos 5 raciones diarias. Por ejemplo, un zumo de fruta en el desayuno, una
manzana o un plátano entre horas y dos tipos de verdura en las comidas. Con eso
ya tenemos el total. ¿Cuántas variedades puedes distinguir en el supermercado?
¿Por qué no pruebas algunas nuevas?
6. Detalles sobre las grasas. El exceso de grasas no es bueno
para la salud
Comer muchos alimentos grasos (como las
patatas fritas, la carne y las salchichas fritas, las tartas y los dulces)
puede ser malo para nuestro cuerpo. Modera también las grasas para untar en el
pan, como la mantequilla y las margarinas. Aunque hace falta algo de grasa para
obtener todos los nutrientes que necesitamos, tenemos que comer con moderación
esos alimentos para no perder el equilibrio de nuestra alimentación. De modo
que, si la comida del mediodía es más bien grasa, intenta comer algo ligero,
bajo en grasas, cuando cenes en casa.
7. ¡La merienda está servida! Come a la hora indicada y cambia
con frecuencia lo que picas entre horas
Aunque comas con regularidad a lo largo del
día, hay veces en que te entra hambre entre las comidas, sobre todo si has
hecho mucho ejercicio físico. Los tentempiés o aperitivos pueden engañar el
hambre, pero no deben nunca sustituir a las comidas, sino servir sólo de
complemento. Existen multitud de alimentos para picar a tu disposición. Puedes
escoger entre un yogur, frutas frescas o desecadas, barritas de verduras (por
ejemplo, de apio o de zanahorias), nueces sin sal, tortas de arroz o, quizás,
una rodaja de pan de frutas o un poco de pan con queso. De forma ocasional,
quizá prefi eras patatas fritas u otros tentempiés envasados en bolsas, una
chocolatina, un trozo de pastel o galletas. Sean cuales sean tus preferencias,
recuerda que siempre es bueno elegir tentempiés variados para mantener una
dieta equilibrada.
8. Sacia la sed. Bebe cuanto puedas
¿Sabías que más de la mitad de tu peso es agua? Por lo tanto, además de aportarle al cuerpo todos los alimentos que necesita a diario para estar en forma, tienes que beber un mínimo de 5 vasos de líquido al día. Es muy importante beber suficientemente para evitar la deshidratación, sobre todo cuando hace calor o cuando practicas mucho ejercicio. Por lo general, aunque no siempre es el caso, tu cuerpo te comunicará que necesita líquidos haciendo que sientas sed. El agua es la bebida por excelencia: tanto la del grifo como la mineral (la normal o la de sabores, con o sin gas). Los zumos de fruta, el té, los refrescos, la leche y las demás bebidas también pueden ser una opción, de vez en cuando.
¿Sabías que más de la mitad de tu peso es agua? Por lo tanto, además de aportarle al cuerpo todos los alimentos que necesita a diario para estar en forma, tienes que beber un mínimo de 5 vasos de líquido al día. Es muy importante beber suficientemente para evitar la deshidratación, sobre todo cuando hace calor o cuando practicas mucho ejercicio. Por lo general, aunque no siempre es el caso, tu cuerpo te comunicará que necesita líquidos haciendo que sientas sed. El agua es la bebida por excelencia: tanto la del grifo como la mineral (la normal o la de sabores, con o sin gas). Los zumos de fruta, el té, los refrescos, la leche y las demás bebidas también pueden ser una opción, de vez en cuando.
9. ¡Cuida tus dientes! Cepíllate los dientes al menos dos
veces al día
Cepíllate los dientes al menos dos veces al
día. Comer demasiado frecuentemente durante el día alimentos ricos en azúcar o
almidón (fécula) puede contribuir a la aparición de caries. Así que, ¡no te
pases todo el día comiendo chucherías y bebiendo refrescos! Los chicles sin
azúcar pueden ayudarte a mantener tus dientes sanos, pero la mejor manera de
conservar una sonrisa espléndida consiste en lavarse los dientes dos veces al
día con una pasta de dientes con flúor. Además, después del cepillado nocturno,
no debes comer nada y beber únicamente agua.
10. ¡Muévete! Haz ejercicio a diario
Al igual que las bicicletas se oxidan si no
las utilizas con frecuencia, tus músculos y huesos necesitan que los mantengas
activos. El ejercicio es indispensable para mantener en forma el corazón y
fortalecer los huesos. Y puede resultar muy divertido. Procura realizar algún
tipo de ejercicio cada día, como ir caminando al colegio, o subir las escaleras
deprisa. También los juegos que practicas en el recreo, como el fútbol o saltar
a la cuerda, son un buen entrenamiento. La natación es uno de los deportes más
beneficiosos par la salud.
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